jueves, 25 de agosto de 2011
Pescado, Verdura y Fruta
Es importante comer lo que te conviene.
Vivir en tranquilidad
Ser muy paciente
Y comer poco
Sobre todo no cenar
Vivir en tranquilidad
Ser muy paciente
Y comer poco
Sobre todo no cenar
Las Creencias Adecuadas: Visualiza lo que quieres
Un reciente trabajo indica que las mujeres y los hombres tienen distintas actitudes y creencias en el tema del sobrepeso. Saber cuáles son los principales errores puede ayudarnos a evitarlos.
La doctora Rosa María Ortega, profesora de Nutrición de la Universidad Complutense de Madrid, ha dirigido el estudio "Preocupaciones, percepciones y hábitos en relación con el control de peso corporal en diversas poblaciones españolas". Contiene interesantes conclusiones.
Las mujeres suelen ser las encargadas de hacer la compra, diseñar el menú de la familia y preparar la comida. Además, se informan más sobre temas de salud y mantienen una relación más fluida con el médico. Sin embargo, paradójicamente, a la hora de adelgazar, incurren en mayores errores que ellos.
En primer lugar, es la estética, y no la salud, la principal motivación de las mujeres a la hora de controlar su peso. Sin embargo, para los hombres, es precisamente la salud lo que más les mueve a vigilar la báscula. Además, las mujeres se guían frecuentemente por fuentes inadecuadas a la hora de afrontar una dieta de adelgazamiento: aunque consultan con el médico más que los hombres, recurren mucho más que ellos a las dietas milagro publicadas en revistas o siguiendo el consejo de amigas.
Probablemente debido a ese error a la hora de buscar información, las mujeres sostienen frecuentemente creencias erróneas acerca del sobrepeso. Por ejemplo, consideran a los hidratos de carbono como el principal enemigo, cuando en realidad deberían suponer entre el 55 y el 60 % de la ingesta calórica. También creen que todas las grasas son igual de perjudiciales, que el pan es más peligroso que la bollería o que conviene disociar la alimentación para adelgazar más deprisa. Por supuesto que estas creencias son erróneas.
Podemos recordar aquí algunos conceptos correctos acerca de este tema tan controvertido. Así, se debe limitar el consumo de fritos y grasas, y evitar el "picoteo". Lo importante no es la pérdida brusca de peso, sino un cambio de costumbres que permita reducir el peso de una forma lenta pero segura y, sobre todo, que nos permita mantenerlo de forma indefinida.
La dieta debe ser variada, respetando un adecuado equilibrio entre hidratos, grasas y proteínas. Debe abundar en pescado, legumbres, huevos, cereales, frutas y verduras. Evitar fritos y optar por alimentos cocidos y a la plancha. Y recurrir al agua como bebida.
También es muy importante consultar con el médico antes de comenzar una dieta de adelgazamiento. Esto nos permitirá, además de reducir nuestro peso, hacerlo sin perjudicar nuestra salud. Y eso, probablemente, es lo más importante.
La doctora Rosa María Ortega, profesora de Nutrición de la Universidad Complutense de Madrid, ha dirigido el estudio "Preocupaciones, percepciones y hábitos en relación con el control de peso corporal en diversas poblaciones españolas". Contiene interesantes conclusiones.
Las mujeres suelen ser las encargadas de hacer la compra, diseñar el menú de la familia y preparar la comida. Además, se informan más sobre temas de salud y mantienen una relación más fluida con el médico. Sin embargo, paradójicamente, a la hora de adelgazar, incurren en mayores errores que ellos.
En primer lugar, es la estética, y no la salud, la principal motivación de las mujeres a la hora de controlar su peso. Sin embargo, para los hombres, es precisamente la salud lo que más les mueve a vigilar la báscula. Además, las mujeres se guían frecuentemente por fuentes inadecuadas a la hora de afrontar una dieta de adelgazamiento: aunque consultan con el médico más que los hombres, recurren mucho más que ellos a las dietas milagro publicadas en revistas o siguiendo el consejo de amigas.
Probablemente debido a ese error a la hora de buscar información, las mujeres sostienen frecuentemente creencias erróneas acerca del sobrepeso. Por ejemplo, consideran a los hidratos de carbono como el principal enemigo, cuando en realidad deberían suponer entre el 55 y el 60 % de la ingesta calórica. También creen que todas las grasas son igual de perjudiciales, que el pan es más peligroso que la bollería o que conviene disociar la alimentación para adelgazar más deprisa. Por supuesto que estas creencias son erróneas.
Podemos recordar aquí algunos conceptos correctos acerca de este tema tan controvertido. Así, se debe limitar el consumo de fritos y grasas, y evitar el "picoteo". Lo importante no es la pérdida brusca de peso, sino un cambio de costumbres que permita reducir el peso de una forma lenta pero segura y, sobre todo, que nos permita mantenerlo de forma indefinida.
La dieta debe ser variada, respetando un adecuado equilibrio entre hidratos, grasas y proteínas. Debe abundar en pescado, legumbres, huevos, cereales, frutas y verduras. Evitar fritos y optar por alimentos cocidos y a la plancha. Y recurrir al agua como bebida.
También es muy importante consultar con el médico antes de comenzar una dieta de adelgazamiento. Esto nos permitirá, además de reducir nuestro peso, hacerlo sin perjudicar nuestra salud. Y eso, probablemente, es lo más importante.
sábado, 13 de agosto de 2011
Comidas para La Gota
ALIMENTOS PERMITIDOS
(A diario) A LIMITAR
(Máximo 2-3 veces por semana) NO PERMITIDOS
(Desaconsejados)
CARNES Y HUEVOS Pollo, pavo, ternera y en general carnes con poca grasa. Huevos. Los que no figuran en los otros apartados Vísceras (hígado, corazón, riñones, sesos, mollejas, lengua) y carnes grasas (cerdo, cordero)
EMBUTIDOS Embutido de pavo y pollo Jamón Todos los embutidos grasos
PESCADO, MARISCOS Lenguado, gallo, merluza (pescado blanco), bacalao Pescado azul (sardinas, anchoas, boquerones), salmón, rodaballo Huevas de pescado, gambas, langostinos, cangrejo, mariscos
SOPAS Y SALSAS Caldos de verduras, consomés de carne poco grasos Mayonesa, ajoaceite Caldos de carne grasos, extractos de carne, caldo de cubitos, salsas a base de mantequilla
ACEITES Y GRASAS SÓLIDAS Preferentemente aceite de olive. Aceite de semillas (girasol, maíz) Manteca de cerdo, sebo, tocino, nata
VERDURAS, FRUTAS, LEGUMBRES Todo tipo de verduras, ensaladas y frutas, except los indicados a continuación. Espárragos, champiñones, setas, puerros, rábanos, espinacas, coliflor, guisantes, habas, tomates, legumbres
LÁCTEOS Leche desnatada, yogur y quesos no grasos Leche entera, natillas, cuajada Quesos grasos
CEREALES Harina, arroz, sémola, pastas alimenticias, germen de trigo y salvado, patatas, pan y galletas integrales Tartas, hojaldres, pastelería y bollería industrial
AZÚCAR Y DULCES Si hay sobrepeso: edulcorantes Azúcar refinado, miel, fructose, chocolate
FRUTOS SECOS Pueden consumirse crudos salvo los cacahuetes Cacahuetes, frutos secos fritos
BEBIDAS Té, café, infusions, zumos naturales, agua mineral Alcohol en todas sus graduaciones
ESPECIAS, CONDIMENTOS Todos
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