domingo, 20 de octubre de 2013

La TERAPIA COGNITIVO CONDUCTUAL PARA BAJAR PESO

Se piensa que la TCC es eficaz para el tratamiento de una variedad de condiciones, incluyendo el estado de ánimo , ansiedad , personalidad , comer en exceso o muy poco, abuso de sustancias , tics , y trastornos psicóticos.
Las características comunes de los procedimientos de la terapia cognitiva conductual para curar la ansiedad son: el enfoque en el "aquí y ahora", guía del terapeuta, a la estructuración de las sesiones de psicoterapia y en el alivio de los síntomas y la vulnerabilidad de los pacientes.

TCC ha demostrado ser eficaz en el tratamiento de todos los trastornos de ansiedad.

Un concepto básico en algunos tratamientos de TCC utilizados en los trastornos de ansiedad es la “exposición en vivo”, un término que describe una técnica donde gradualmente el paciente es expuesto a un estímulo real que le cause miedo.
El tratamiento se basa en la teoría de que la respuesta de miedo ha sido condicionada, y que la evitar la misma negativamente refuerza y mantiene el miedo.
Esta "doble factor" a menudo se atribuye a O. Hobart Mowrer .
A través de la exposición al estímulo, este condicionamiento puede ser perjudicial "indoctos" (conocido como extinción y habituación ).

Preparación para el tratamiento de la ansiedad

Puedes leer el siguiente libro gratuito para prepararte antes de realizar un tratamiento para la ansiedad, se ha demostrado que la simple lectura de este pequeño libro ayuda en gran medida a mucho pacientes. Descarga el libro de:
http://atraer.net/amor
Buena suerte y cúrate pronto.


Fuente: http://dietalibre.net/2302-tratamiento-ansiedad-efectivo-tratamiento-mediante-la-terapia-cognitiva-conductual-para-eliminar-la-ansiedad.html#ixzz2iGa0guSe

Comer compulsivamente. Sin Ir Más Lejos

Comedores Compulsivos

Juan José H.: "Quería estar solo para pegarme atracones"

Domingo, 21 de julio del 2013ImprimirEnviar esta noticiaAumentar/ Reducir texto
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Núria NavarroPeriodista
Verano. Tiempo de comer a deshora, de picar aperitivos, de engullir fritos y de ponerse ciego de horchatas y helados de varias bolas. Eso que suena a divertida bacanal es una fatal tentación para los comedores compulsivos. Junto a la Navidad, una época aciaga. Lo confirma Juan José H. (Barcelona, 1964), que esconde su identidad porque, pese a haber perdido muchos kilos y ganado un montón de autoestima, sigue lidiando con este síndrome.
zoom«Quería estar solo para pegarme atracones»_MEDIA_3
julio carbó
-Es usted un comedor compulsivo.

-Soy un comedor compulsivo en recuperación. Comía para darme placer, para evadirme. Delante de la gente podía hacerlo sin desmadrarme, pero cada vez quería pasar más tiempo solo para pegarme atracones a escondidas. Engordé 50 kilos en dos años.
-¿Cuáles eran sus bestias negras?
-Las galletas tipo Digestive, el turrón y la horchata. Llegué a ingerir solo galletas y horchata durante tres semanas seguidas. Usaba la comida de forma autodestructiva. Perdí la fuerza de voluntad. Llegué a pesar 130 kilos, a encontrarme muy débil y a pensar un par de veces en el suicidio.
-Parece mentira llegar a ese límite...

-Es una enfermedad que va más allá de los problemas físicos. Y es más desconcertante que otras adicciones, porque no puedes dejar de comer.
-¿Cómo salió del círculo vicioso?
-Un amigo, comedor compulsivo, me dijo que quizá tuviera el mismo problema. Al principio le dije que se metiera en sus asuntos, que a mí no me pasaba nada, que comía por puro placer y que no me importaba estar gordo. Pero unos meses más tarde, sin caerme ni pisar mal, me rompí un hueso del pie. El médico me alertó de mi sobrepeso y me instó a que siguiera una diet

domingo, 15 de septiembre de 2013

Dejar de Fumar Engorda

Las teorías más comunes señalan que el aumento de peso que todos los fumadores experimentan cuando intentan superar su adicción se debe a la ansiedad que dicho proceso genera. Un sentimiento que, como todos hemos comprobado en alguna ocasiónconduce a los atracones intempestivos y a las visitas frecuentes a la nevera y que, por tanto, había sido considerado hasta ahora como el principal culpable del engorde de los exfumadores. O, en su explicación alternativa, a que la nicotina elimina una sensación de hambre que reaparece cuando se deja de fumar. Sin embargo, un reciente estudio propone una nueva versión de los hechos.
Según la investigación realizada por un grupo del Hospital Universitario de Zúrich, en Suiza, encabezado por el profesor Gerhard Rogler, la razónpuede encontrarse en la flora intestinal. Así pues, esta puede ser la razón por la que el fumador llegue a ganar hasta cinco kilos durante el primer año después de dejar de fumar, como manifiesta el estudio. En concreto, un 80% de los participantes habían aumentado hasta 6 kilos su peso.
La dieta no influye tanto como pensamos
El estudio, que ha sido publicado en las páginas de una de las revistas científicas más reputadas, PLoS One, y que ha gozado con financiación de la Fundación Nacional de la Ciencia Suiza, indica que cuando una persona deja de fumar, la composición de su flora intestinal es alterada de manera sensible. Los investigadores llegaron a dicha conclusión tras preguntarse por qué muchos exfumadores que juran y perjuran no comer más que en el pasado, aun así, notan un aumento sustancial en su peso. Y se dieron cuenta de que, efectivamente, no se trata de comer más o menos, sino de la flora intestinal.
Los no fumadores tienen un mayor número de bacterias de dos tipos diferentes, la proteobacteria y la bacteroidetesLa composición de esta era muy diferente a la de los fumadores y a la de los no fumadores del estudio, y mucho más semejante a la flora intestinal que suelen tener las personas obesas. Estas personas tienen un mayor número de bacterias de dos tipos diferentes, la proteobacteria y la bacteroidetes. Esos organismos trabajan de manera más eficiente a la hora de digerir las fibras más complicadas, por lo que los investigadores creen que una mayor presencia de este tipo de bacterias provoca que más alimento se transforme en grasa y que menos sea desechado en forma de heces. Al mismo tiempo, en la flora de estas personas descendía el número de otras bacterias, firmicutes y actinobacterias phyla.
El experimento fue llevado a cabo con un número muy reducido de pacientes, apenas 20, que fueron divididos en tres grupos: los fumadores, los no fumadores y los que acababan de dejar de fumar apenas una semana antes, cuya flora intestinal fue analizada. Mientras que los fumadores y los no fumadores tenían una diversidad bacteriológica semejante en sus heces, los nuevos no fumadores tenían una composición muy diferente. Además, los investigadores se cercioraron que los hábitos de alimentación y bebida de este grupo permanecía invariable, con el objetivo de descartar la hipótesis del mayor consumo de calorías. Los resultados son muy semejantes a los que ya se habían obtenido con ratas.
Las bacterias, clave
Este estudio se encuentra en una línea semejante al que esta misma semana aseguraba que el factor que más influye en el sobrepeso y la obesidad estádirectamente relacionado con la flora intestinal, según publicó la revistaNature. El estudio afirmaba que la baja presencia de bacterias en el intestino aumenta el riesgo de engordar.
El miedo a engordar es una de las razones que utilizan los fumadores para no afrontar su adicción“La riqueza bacteriana favorece la digestión de alimentos ricos en fibra o carbohidratos y protege al organismo contra las bacterias malas”, indicaba uno de los responsables del estudio. Dicha investigación recordaba la influencia que la obesidad puede tener en otras enfermedades derivadas como el colesterol, la diabetes, la hipertensión o los problemas cardiovasculares. En concreto, los responsables del estudio identificaron hasta ocho tipos diferentes de bacterias que influyen en nuestra digestión de la comida.
Diversos estudios han demostrado que el miedo a engordar es una de las razones (o excusas) que utilizan los fumadores para no afrontar su adicción. Como ponía de manifiesto un estudio realizado por la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), el 50% de las mujeres y un 26% de los hombres señalan que la posibilidad de aumentar de peso los disuade de abandonar el tabaco.

jueves, 12 de septiembre de 2013

Stephen Macknik, director del Laboratorio de Neurología Barrow "Extirpé parte de mi estómago, que también era cerebro

Tengo 44 años: fui obeso mórbido y ya no lo soy gracias a un by-pass gástrico. La obesidad es una enfermedad neurológica. Creo que el alzheimer y la epilepsia son causados por un problema circulatorio. El estómago también tiene cerebro. He disertado en la UIMP Barcelona
STEPHEN MACKNIK

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jueves, 29 de agosto de 2013

Se puede retrasar el Envejecimiento

Científicos de la Universidad de Columbia aseguran poder evitar en un futuro las pérdidas de memoria que ocasionalmente ocurren según el ser humano va envejeciendo. La noticia del estudio publicada en la revista Science Translational Medicine de la que se ha hecho eco la agencia Reuters, recuerda que no hay que confundir estos lapsus con las consecuencias de la enfermedad de el Alzheimer.
Los investigadores recalcan que la pérdida de memoria relacionada con la edad es un síndrome en sí mismo sin relación alguna con la enfermedad. Además, añaden que los resultados obtenidos muestran que en un futuro se podrá, a partir del experimento, desarrollar medicamentos que ralenticen o hagan retroceder la pérdida de memoria como consecuencia del propio envejecimiento.
Los investigadores han usado células humanas donadas, además de cerebros de ratones de laboratorio, permitiendo señalar por primera vez los defectos moleculares que causan el envejecimiento cognitivo. Como recalca Molly Wagster, del Instituto Nacional sobre el Envejecimiento, "el estudio nos da pistas del mecanismo de la pérdida de memoria y, con suerte, nos pondrán en el camino hacia una terapéutica concreta".

El estudio

Los científicos seleccionaron ocho cerebros, del Banco de Cerebrosde Nueva York, donados por personas de entre 33 y 88 años que carecían de enfermedades cerebrales cuando fallecieron. Los investigadores consiguieron determinar comparando los genes de cerebros jóvenes con respecto a los de cerebros en edad avanzada que existían 17 genes de "circunvolución dentada" más activos, o menos, una vez que el cerebro va envejeciendo.
El cambio más significativo para los investigadores fue la disminución de una proteína llamada RbAp48, gen que se retira según se envejece. Los cerebros viejos tienen aproximadamente la mitad de esa proteína que los cerebros jóvenes.
Una vez obtenidos estos datos, los investigadores tenían que demostrar que la falta de esta proteína, la RbAp48, provocaba lapsus de memoria. Para ello, crearon genéticamente ratones cuyos genes RbAp48 estaban impedidos. Los resultaron mostraron que los ratones tenían recuerdos tan débiles como ratones cuatro veces más viejos y, además, tuvieron serios problemas para nadar en un laberinto de agua y diferenciar objetos que ya habían visto antes.
Para chequear los resultados, hicieron el experimento a la inversa: crearon ratones con cuyos genes RbAp48 estaban muy por encima de la media. La memoria de esos ratones era visiblemente mejor que los ratones con dosis menores de dicha proteína. Como afirma el doctor Eric Kandel de la Universidad de Columbia, líder del estudio que en el año 2000 recibió el premio Nobel por sus hallazgos sobre la base molecular de los recuerdos, "a diferencia del Alzheimer, no hay muerte celular significativa en la pérdida de memoria vinculada con la edad, lo que nos da esperanzas de que pueda prevenirse o revertirse"

Gary TAUBES que hacer para Adelgazar

Una amiga de Nueva York me habló de este libro con tanto entusiasmo que le pedi que se convirtiera en “corresponsal” temporalmente y que me ayudara con una nota sobre este libro que esta teniendo mucho exito en Estados Unidos, país donde, por desgracia los malos habitos alimentarios han creado un autentico problema.
Volviendo al titulo del post, no es solo un buen título es también la traducción de un libro bestseller en EEUU: “Why we get fat and what to do about it “del periodista científico de las revistas Discover y Science, Gary Taubes.
Taubes, en un lenguaje que resulta fácil y comprensible para el público en general, carga contra el mito de que para adelgazar lo que hay que hacer es contar calorías y simplemente comer menos y gastar más calorías haciendo más ejercicio. Para él está claro que para adelgazar lo quees necesario es restringir al máximo los hidratos de consumimos, tomando más proteínas e incluso más grasa. Esto es lo que hace que el libro haya creado tanta controversia.
El libro cuenta comohasta la mitad del siglo pasado los médicos y nutricionistas recomendaban para evitar el sobrepeso y la obesidad, dietas bajas en hidratos de carbono (dulces, pan, harina, cereales, azúcar, pastas, arroces, patatas) y basadas principalmente en proteínas (carne, pollo, pescado, huevos).
El problema empezó en los años 60 cuando  el Departamento de Agricultura americano sacó su famosa pirámide nutricional, en que se muestra que una dieta sana y buena para el corazón  es la que se basa en hidratos de carbono.
La base de esta pirámide, muestra como los alimentos que más se deben consumir son los cereales, el pan, la pasta y el arroz. En cambio la carne, el pescado y el pollo se deben limitar a 2-3 porciones al día.
Esta recomendación se basaba en la creencia de que la grasa que consumimos es la que causa problemas del corazón y que por tanto si sustituimos la grasa por otros alimentos (hidratos) se reduce la probabilidad de tener un ataque al corazón.  Esta creencia se ha mantenido en los últimos 50 años hasta el punto de que en 1995 la Asociación del corazón americana publicó un folleto en el que daba a entender que se podía comer tanto cuanto quisiéramos de cualquier alimento (incluyendo dulces y azúcar) que fuera bajo en grasas. Viendo lo que ha aumentado la obesidad las últimas décadas, debemos al menos cuestionar estas recomendaciones.
Distintos análisis y pruebas que se han realizado en los últimos años, muestran que lo que causa problemas coronarios, además de diabetes y mayor probabilidad de tener cáncer es el sobrepeso y la obesidad. También muestran que lo que hace que engordemos es la respuesta metabólica y de la insulina al consumo de hidratos de carbono. Por tanto si reducimos el consumo de hidratos de carbono, adelgazamos y si adelgazamos reducimos el riesgo de corazón,  y de sufrir diabetes.
Este no es el libro de una dieta, como pueden ser el de Dukan o el de La Zona. Es un libro pseudocientífico que explica cómo funciona la insulina, las hormonas, cómo la glucosa se convierte en grasa, qué son los triglicéridos, etc… Como conclusión general del libro, la recomendación es comer tanta carne, pescado, aves, huevos, y verduras  verdes como queramos. Evitar los cereales, almidones, féculas, y azúcar, y cualquier cosa hecha con estos (pan, pasta, dulces, zumos, refrescos) y comprobar cómo el cuerpo de cada uno tolera y reacciona a la fruta y otras verduras, para conocer como limitarlos.
Después de leer el libro sientes que te llevan medio engañando toda la vida.
Al final, después de años intentando controlar y bajar  algún que otro kilo, llega el Dr. Dukan a venderte un libro para decirte que estés 5 días consumiendo proteínas exclusivamente sin probar los hidratos de carbono para darte cuenta que eso es lo que hace que bajes 3 kilos de forma inmediata.